13 mayo 2007


TESTIMONIAL
DE CENAS, ENCUENTROS, CAFE, Y PUTERIOS VARIOS
O COMO DIRIA HENRY, (MILLER NO MORE)
“VIAJANDO POR LA AUTOPISTA DEL SEXO”
Fin de semana con visita. Estuvo el turco de mardel. Comimos en el peruano del rioba, es nuevo y está recomendado por “expertos”, siempre lleno,”limpito”-diría el cotur- público B1, buena cocina, decoración entre naif y kistch por los murales, santitos, etc. Desde las mesas podés ver los dos restaurantes de la vereda de enfrente vacíos, con los mozos y dueños mirando al invasor foráneo con envidia, uno de mala comida española, y el otro el elefantiásico galpón que acompaña al pasaje del Barolo, frío, desteñido e inmóvil como un nonato. Eso sí, acá en Chan-chan todo es lento, el cebiche, tan rico y tan aromatizado por el limón verde y la olorosa cebolla roja tardó más de media hora. Pero había mucho para hablar, era el reencuentro (casi cinco meses con peleas incluídas), que hicieron que al llegar el primer plato ya hubieran pasado la primera botella y el pisco pateador... Después llego A. con el novio y un amigo, no hubo posibilidad de agrandar la mesa, ya no cabía un alfiler en el lugar. No comieron, molestaron en el paso y se fueron a dos cuadras. A. agradecida de no tener que comer “esas comidas raras”, fueron al “Fosforito”, una fonda a la antigua, barato y buen morfi -pero no esa noche-. Después fuimos a buscarlos y todos juntos, (ellos puteando) a tomar un café, en una esquina de la Avenida de Mayo, un remozado pero viejo café de putas, también lleno (pero de putas, lógico).
Muchas veces hablamos con Lito Cruz sobre ese lugar al que él va habitualmente y de los personajes que se ven. Y ahí se terminaron todos los temas que habíamos tocado en las cuadras de caminata, sobre todo los de la cultura que guardábamos para otro día sin tanto aliento a cebolla: sólo cotilleo sobre el viaje del turco a N. York, el faltazo esta noche del otro turco “el escriba” (pero con aviso y saludo), la situación del país K, el trabajo, la última temporada de verano en el paisito... Pero ahora estábamos rodeados por las putas. Pero putas a la antigua. Ni coperas de cabaret, ni esas “discretas” de modales medio finolis tipo barrio norte -algunas con pintas de secretarias de empresa con desenfado u otras casi geishas- y mucho menos parecidas a las proletarias y ahora agremiadas trotacalles competidoras derrotadas por los trabas archiproducidos de esta “era del vacío” como dice Lipovetsky. Pero no, estaban las putas “serias”, las de café, históricas. Pero además como en toda oferta de mercadería: la invasión de haitianas, dominicanas y jamaiquinas. Pero en el “terreno” existía una línea nada delgada que las separaba, de un lado las regordetas, potentes, invasoras y desafiantes etairas centroamericanas que desde hace unos años asolan el barrio, aunque las de esta noche de un tipo más “sofisticado”, con trencitas, teñidas de rubio o platinados, que hacían resaltar más sus rasgos negroides, con cuerpos de rara proporción por las tetas pequeñas y los tremendos y adiposos culos casi como en la famosa escultura de la Venus de Willenford de hace casi 30000 años antes de Cristo. Hasta hace unos meses muchas de ellas todavía con el pelo renegrido, motoso, o con rastas y enfundadas con jeans, pateaban vereda, ahora en versión Botero de la Harlow y con ropas pretenciosas de boutique de barrio, mucho brillo, mucho laminado, polleras largas con tajos, apretadas y que hacían resaltar más -cosa que parecía imposible- el poderoso trasero.
Del otro lado de la línea, y con mirada torva, nuestras putas vernáculas, que pintaban a tías viejas en la confrontación. Una -la más jovata- parecía escapada de un afiche de Tolousse, (por la nariz que portaba aunque mas parecida a Valentin -el deshuesado- que a la Goulue) denotaba la edad por el guisqui que tomaba (un berreta Blender nacional), casi uno detrás de otro y que pagaron dos ochentones que se la llevaron agarrada a cada uno de sus brazos, no se sabía si por pasión o por equilibrio. En cambio las foráneas le daban al tres cuartos tinto. La presencia tan pregnante del yirage fue ya nuestro único tema hasta volver a “las casas”, pero es que es un tema que siempre atrae, además como dice el negro, “las putas me dan ternura...”.
Y me viene a la memoria cuando hace unos años estuvimos comiendo y chupando con la “banda de los franceses” -que se habían puesto de acuerdo para volver en patota y exponer acá-. Algunos de los que estaban: Mazza, Plate, Bali, Gurffein. Todos hacían muestras individuales en distintas galerías casi a la vez... Noches seguidas de festejos y brindis. El turco Gurffein, en Praxis, había inaugurado esa noche presentado por el negro (lógico Santana, el de la ternura con las putas) y después todos a cenar... el lugar fue Filo en el bajo donde nos esperaba Gianni, el dueño histórico, amigo también de todos ellos y que había preparado especialmente la mesa para los pintores, los amigos, las parejas, los amantes, etc. El anfitrión con su look desenfadado - fronterizo les presentó a los viajeros a su nuevo socio, Giovanni Ventura, responsable de ataques neo-facistas en Italia. El problema-discusión-quilombo, como siempre fue la política, pero no la del nivel local, donde todavía “reinaba” el otro turco, sino la del gran nivel, el avance de los fachos en Francia y el desmantelamiento de la casa Argentina, Italia y en retro las Brigadas Rosas, la voladura de la estación de Milán por Giovanni y sus grupos terroristas de derecha, (ordine-nero) y su “huida” para estos pagos, donde además financiaba una editorial de literatura nazi-facista como nos comenta en su página Jorge Shusheim... y ahí el desmadre. La cena casi terminó en pelea campal, donde hubo que separar a los comensales y huir. Con el “negro”, nos fuimos caminando por Córdoba, entrando en cada uno de los bares abiertos de la avenida a dos guisquies por barra y un meo por baño. Al llegar a Esmeralda, recorrido de cuatro cuadras en una hora, nos sentamos, pedimos los dos tragos y mientras el dire iba al ñoba observé el ambiente, casi veinte mesas con veinte putas, una por mesa, todas fumando y tomando, cada tanto aparecía un coche lentamente por la avenida, doblaba la esquina, tocaba bocina y alguna mina levantaba campamento y salía-subía. Cuando volvió Raúl, le comenté, con la pastosa que me hacía estragos -en un perfecto disléxico básico-, que nos encontrábamos en un ”puterío”, él tomó un trago, buscó cigarrillos, ya no tenía, llamó al mozo, que le indicó que ahí no se vendían, entonces una de las chicas (cincuenta y pico largos y sufridos) le ofreció cigarrillo y fuego. El negro, agradecido, prendió el pucho, se subió a su silla y dijo con su voz ronca, potente, aguardentosa (acá no importa la bebida) “A mis compañeras... Las Putas” y durante más de media hora –tiernamente- les recitó poemas suyos y prestados sobre la vieja profesión, algunos en francés. Resultado: caían a la mesa cigarrillos, guisquies, aplausos, luego armamos una larga mesa que por momentos se vaciaba, pero que seguía recibiendo cada tanto a las trotacalles que volvían y a las que se les presentaba al bardo desconocido que recitaba y chupaba sin descanso. Una gran noche. Yo me separé de él en la 9 de Julio y él siguió caminando por Córdoba hacia su casa de Belgrano...
También ahora recuerdo a las del “pueblo”, mardel, que como toda ciudad pesquera, puerto y alrededores está lleno de boliches con coperas-giros, tugurios con nombres tan sugestivos como “Las Brujas” (el primero), o alguno famoso por sus personajes (pesadísimos) como el de “Pepita la Pistolera “la del “caso Cabezas”. Boliches donde después de tres meses de embarque sin tocar puertos, caían de paso los pescadores antes de llegar a la “casa-hogar” y se enganchaban a su puta, a veces por más de un día, dejando hasta la mitad de las ganancias del viaje. Cuenta la leyenda (que no es tan leyenda) que en los barcos japoneses o coreanos se llevaba una chancha para el “sexo higiénico” de los tripulantes, chancha que se comía antes del desembarco como en un rito y entre sollozos, igual que los chicos que se niegan a comer a “Tambor”, el día que la bruja de la madre se los trae “a la cazadora”. Vivos los rusos en cambio viajaban con sus propias putas, que además trabajaban a veces en sus barcos-factorías, envasando pescado durante el día y facturando polvos en la noche.
Pero dejemos al mar porque yo soy de tierra, como dice el horóscopo de Clarín, y no sé como catzo llegué a este desmadre, aunque seguro que husmeando sin tratar de meterme en esas farragosas encuestas psico o sociológicas sobre la prostitución y cual es su porque y hasta donde asciende la culpa del cliente, que muchas veces como explica la frase guarra de mi amigo Duarte “la gran diferencia entre sexo por dinero y sexo porque sí, es que el sexo por dinero siempre cuesta menos”.
Y termino, (no digo acabo para no dar pasto a las fieras al acecho), con un diálogo -afanado seguro que a algún español antiguo- entre dos putas, una joven y una vieja: la puta novata dice:
- Ese joven era tan buen mozo que me lo hubiera cogido gratis.
Y le responde la vieja:
- Cariño, no te engañes que él no te pagó para que te acostaras con él. El te pagó para que te fueras no bien hubiera terminado...
Dejo acá sin contar las historias del Bajo, algunas soslayadas en tangente y las de putas de un gran queco, allá por los '70 y pico en camino Negro y camino Gral Belgrano cuando este humilde servidor curraba en la caja de una pizzería mal ubicada y de corta vida. Pero esas son otras historias aunque decirlo así sea un simplismo más de todo esto...
Alejandro

13 Comentarios:

Blogger raulsibechi dice...

Al.
Vd, siempre contando hasta ahí, pudor? Saludos Raul

12:04 p. m.  
Anonymous Johana dice...

Hay un libro muy bueno quwe leí hace años y que se llama ïr de putas¨, te lo recomiendo. Johana.

2:02 p. m.  
Anonymous josefina de la Canal dice...

profe. veo que abandono los dias de ginebra y totin toraba y ahora se burla de la pobre puta que se mama con wisky berreta, como nos cambia la vida, un beso, josefina.

5:55 p. m.  
Blogger EmmaPeel dice...

Genial Ale!
Me recordaste el café de Córdoba y San Martín, cada dos por tres cae un turista alelado y las chicas le tienen que aclarar que gratis nada.

Ahora lo de Camino Negro y Gral Belgrano puede ser de Far West, en mis años platenses me había hecho amiga de las chicas que paraban a la entrada del Barrio Pepsi (y había cada historieta que mamma mía!)
Saludos Don, sigo leyendo

11:58 a. m.  
Blogger AL-JAZERRA dice...

raul,
cuento para azuzar la imaginación, lo que pasa que vd, es un enfermo. Pero deje que me tome un trago antes del chogan y agarrese.
johana.
si, lo lei no me parecio bueno, y si fuera paciente de ese analista creo que lo demando. lo unico con mucho gancho es el titulo que suena a revista barata de la calle lavalle.
josefina,
eran dias de alcoholes livianos y minas pesadas, así termino mi higado y alma...y ademas de alumnos imbancables como vd. )todo esto es un chiste), un beso.
Palm,
ahi hay dos boliches, uno muy viejo frente justo a la puerta de la antigua Harrods y otro nuevo no mas de diez años pero de gaterio pesado. en los viejos los mas divertidos hay todo un sistema de codigos con los paquetes de cigarrillos, la cartera, etc, que funcionan como semáforo o como las señas de un abanico.
si lo del queco era de novela, llegaron a ser cuatro manzanas, tierra de nadie. ya comentaremos.
saludos
)solo a las damas).
alejandro.

5:25 p. m.  
Anonymous karla dice...

Ya veo que despues de Umberto Eco con su "Nombre de la rosa"y todos sus monjes con lazos que les permitian un sistema de codigos ahora se viene una historia de putas que se comunican por los paquetes de cigarrillos y las carteritas... otro semiotico en ciernes?. karla, (lo vi muy activo en el blog del comando).

11:22 p. m.  
Anonymous maria kodama (viuda) dice...

Espero (y es de orientales el esperar), que no sea vd, el alejandro, que se burlo de mi y de mi difunto, en ese blog, infame "Comando". Si así lo fuera que el peso de los glaciares caiga sobre Vd... MK.

9:33 a. m.  
Blogger AL-JAZERRA dice...

Karla
Vd, sabe que tengo especial tirria sobre los semioticos, (especialmente "las" sem.), y a esta altura del partido meterme en los campos un tanto marchitos de peirce o del mismo umberto,no es para mí...saludos
Señora, MK, creo que se equivoco de blog, respeto su dolor,y sus esperas, (a ver pasar cadaveres?, mas), un saludo respetuoso. Alejandro (el otro).

10:51 a. m.  
Blogger EmmaPeel dice...

Claro! el nuevo es heavy, ahí no joden
En cambio en el viejo los mozos son un amor, y las chicas buena onda.
Cuénteme Lic. el código de la carterita que ése no lo sé! :P

12:50 p. m.  
Anonymous OSVALDO dice...

ME PARECIO GENIAL EL COMENTARIO DE LA CHANCHA Y LOS COREANOS,NO SE HASTA DONDE SERA CIERTO PERO ES IMPRESIONANTE SI LO FUERA. SALUDOS OSVALDO

12:10 a. m.  
Anonymous HYPOLITON dice...

SUPE DE LOS AMORES DE LOS NAVEGANTES CON LAS NEREIDAS,CON LAS SIRENAS. PERO CON LAS CHANCHAS?QUE EL TRIANGULO DE LAS BERMUDAS ME TRAGUE JUNTO A TODOS LOS BUQUES FACTORIAS.HIPOLYTON.

11:12 a. m.  
Blogger AL-JAZERRA dice...

Palm.
El codigo de la carterita, cuasi-semiotico es una posición entre cartera, cigarrillos y encendedor, que manifiesta, libre, en espera, no es mi turno etc....
Osvaldo,
lo impresionante eran los chillidos de la chancha entre las olas...
Hypoliton,
esto ya parece la pagina del rincon de las mascotas de cronica tv.todos hablando de animalitos.
saludos alejandro

3:29 p. m.  
Anonymous Graciela Borovich dice...

Me gustan mucho tus crónicas urbanas,las veo con mucha frescura y con mucho sentido de porteñidad, aun que te se marplatense.Un gran saludo, y espero leer muchas mas. Graciela Borovich.

8:33 p. m.  

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