04 noviembre 2009


"Our imagination flies;
we are its shadow
on the earth."
- Vladimir nabokov
(nuestra imaginación vuela.
nosotros somos su sombra
sobre la tierra).
Muchas veces dudo cuando me preguntan a que me dedico y entonces simplemente y balbuceando , indico ...
- Pintor -
después trato de alejarme rapidamente , para evitar preguntas, sin importarme que en la duda piensen que lo soy de paredes. No me importa, lo prefiero a que me crean un artista. Que no lo soy. Ya el problema fue hace mucho tiempo, cuando no trate de explicarlo a mi familia sino de mostrarles cada tanto algún resultado (pecunario claro).
El otro día leyendo a Tabarovsky, lo comprendí mejor cuando escribe sobre una tia a la que el le comenta que se recibió de sociólogo y ella le contesta: “Nunca entendí bien qué es lo que estudiabas, pero me pone muy contenta por vos”.
"Los oficios son así, incomprensibles para los demás" , aclara.
Y me siento comprendido por este tipo, el Taba, al que no conozco. Y sigo pensando : ¿ Que es lo que puso contenta a la tía ? ¿ El titulo en abstracto? ¿ Creer que va a ser la base de un negocio rebozante de una mercadería llamada sociología? ¿ Que es una chapa puesta en el pecho del pariente que hará que le habrán todas las puertas a él y al resto del arból geneálogico?...Como en el bolero "... a mi pasa lo mismo que a Vd ..." me encuentro de pronto como Bruce Willis pero sucio-sucio y no de sangre sino de acrílíco, pastel y oleo, con una musculosa mugrienta y con una baranda de años... contestando a preguntas tales como ¿ Va bien " la cosa" ? ¿Se vende? ¿Aportás a la jubilación ? Siempre pensé (lo ensaye mil veces ante el espejo) en una mirada a lo Humprey, mientrás me bajaba el ala del inexistente sombrero panamá , me rascaba discretamente los guevos, escupía un salivazo color marrón-"Van Eyck" producto del tabaco de mascar sobre la carpetita blanca con puntillas y madroños que engalanaba la mesa y que daba pie al florero de jazmines blancos, marchitos por el aburrimiento y el sopor, apuraba el resto de la copita de Tia María y me retiraba sin saludar...Ya en la plaza cercana y desparramado sobre un banco a la manera del compositor de Thomas Mann, me secaba el sudor y tosía mientras corría la tinta de azabache del pelo sobre el saco de lino blanco y yo moría de gripe A. o de Dengue escupiendo: ¿Pintor?, ¡pintor!...esa es "la cosa"...
alejandro.

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2 Comentarios:

Blogger jose azcarate dice...

Me gusto la cronología de pasar de Duro de Matar, a Casablanca y terminar en Muerte en Venecia, se nota que es un cinéfilo.
Saludos.
José

7:27 p. m.  
Blogger curcurto dice...

Si, cabeza: un cinefilo viejo.
a revoire
pomada.

7:47 a. m.  

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