
Fin de año en Colonia - Uruguay -
Desde que yegué a Bs As en los 90, juraba y rejuraba que al proximo mes iría a Colonia y en un proximo viaje a la isla de Martín Garcia. Si ya se nunca espectativas de París o Niuyork
Esta vez sí, después de 20 años, si y ademas en fecha de mierda, fin del año de mierda de accidentes muertes etc. Conocí el sitio y como siempre me dije: -aqui quiero vivir- o morir que es casi lo contrario... pero igual.
Me sentí volver al pasado con ese injerto entre Balcarce y Villa Gesell, donde los uruguayos, muchos argentos pero sobre todo los brasucas como la marabunta llenaban todos los espacios. Caminar rengeando por pocas calles donde estaba todo era un dejavú.
¡Todo lo que hay alli!.. y a mano : buenísima comida, buenos Tannats uruguayos y un buen blanco (oscuro) para carnes (en jarra como debe ser).
Pero a la hora de la reflexión con el "Juancito" versión groncha, (mucho mas barato que en nuestra orilla).Como decía el cieguito, mientras olisqueaba como un rope el rio dulce y apretaba con los puños el bastón: los de enfrente son amables, cultos de tradición pero con otra cadencia, (la que uno quiere a esta altura), con personajes que daban para que al volver al yerta tratara de trabajar en una nueva serie "La serie de colonia".Personajes. El mas desopilante Öskar el tachero, insoportable, mitomano, pesado hasta el hartazgo, con una bipolaridad que lo hacia pasar en segundos del servilismo a un - agracedeme el conocerme, por que yo soy un tapado que solo hago esto por que ...pero tengo propiedades...abandoné tal cosa... todo eso mientras nos llevaba a ver las "joyas" del lugar, la plaza de toros, la iglesía del san Benito negro -solo cabeza- etc. (el etc son tres items mas)...Baje del taxi con un ataque de gota producida por el stress, que solo pude pasar con una rosita de 75 mg y otro "Juancito" bien lleno, bajo arboles muy verdes y cielo muy azul...
Prometo ir muy pronto para empezar en algún momento mi desembarco...
alejandro
Arte Poética
Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.
Sentir que la vigilia es otro sueño
que sueña no soñar y que la muerte
que teme nuestra muerte es esa muerte
de cada noche, que se llama sueño.
Ver en el día o en el año un símbolo
de los días del hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumbo y un símbolo,
ver en la muerte el sueño, en el ocaso
un triste oro, tal es la poesía
que es inmortal y pobre. La poesía
vuelve como la aurora y el ocaso.
A veces en la tarde una cara
nos mira desde el fondo de un espejo,
el arte debe ser como ese espejo
que nos revela nuestra propia cara.
Cuentan que Ulises, harto de prodigios,
lloró de amor al divisar su Ítaca
verde y humilde. El arte es esa Ítaca
de verde eternidad, no de prodigios.
También es como el río interminable
que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
y es otro, como el río interminable.
JLB.